International Congress – Between mobilities and demarcations of boundaries: Education and the politics of education in the Caribbean

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Opening (online): march 5, 2021
Main Event (online): march 12 to 13, 2021

Congrès international – Entre mobilités et démarcations de frontières : Éducation et politiques éducatives dans les Caraïbes

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Inauguration (en ligne) le 5 mars 2021
Congrès (en ligne) du 12 au 13 mars 2021

Congreso internacional – Entre movilidades y demarcaciones de fronteras: Educación y políticas educativas en el Caribe

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Inauguración (en línea) el 5 de marzo del 2021
Congreso (en línea) del 12 al 13 de marzo del 2021

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conference-caribbean2020@fau.de

Statements

Between mobilities and demarcations of boundaries: Education and the politics of education in the Caribbean

When the idea to organize a conference on eduction and politics of education in the Caribbean blossomed in 2018, nobody would have been able to anticipate the pandemic that shook the world in 2020 and that rendered the question of education, education politics, and digitalization even more poignant than it was already in pre-COVID times.

Over the last months, it has become clear that the current global crisis has a yet underestimated impact on universities and research institutions as well as on educational or professional opportunities, especially in the Caribbean and in the Americas in general.

In order to render visible this impact on education, research and, most important, on lived experience and biographies, Socare as an association dedicated to Caribbean research has decided to act as a platform of exchange. The statements and interviews by scholars in the Caribbean or teaching Caribbean Studies in Latin America and the United States published here reflect on the impact of the pandemic in the sector of higher education and research from a personal point of view.

However individual their perspectives, loci of enunciation, and concerns may be, they illustrate the necessity of an ongoing debate on the current challenges and global concerns in the sector of (Caribbean) education that we will be discussing during the digital conference “Between mobilities and demarcations of boundaries: Education and the politics of education in the Caribbean” (March 5-13, 2021).

Please note that we publish the original version of each interview in Spanish or English and that the interviews represent the interviewees’ personal opinion.

Imani Tafari-Ama (Kingston, Jamaica)

Pan-Africanist and Womanist Scholar, Dr. Imani Tafari-Ama, is currently Research Fellow at the Institute for Gender and Development Studies, Regional Coordinating Office (IGDS-RCO) at the University of the West Indies, Mona Campus. During 2016-17, she served as International Fellow and Curator at the Flensburg Maritime Museum, to participate in the year-long Fellow Me! Mobile Academy and curate the Rum, Sweat and Tears exhibition[1]. For the 2017-18 academic year, Dr. Tafari-Ama was Fulbright Scholar-in-Residence in the Anthropology Department at  Bridgewater State University in Massachusetts[2]. As part of this assignment, she led a Study Abroad decolonization programme to Germany, to facilitate students and faculty from universities in the USA and Germany participating in the last tour of her exhibition and an international cross-cultural seminar.

Dr. Tafari-Ama is the author of her PhD Thesis-turned book, “Blood, Bullets and Bodies: Sexual Politics Below Jamaica’s Poverty Line”, an award-winning novel “Up for Air” and the poetry book entitled “Lead in the Veins”.

[1] See https://www.youtube.com/watch?v=6Emy_1J7zAg&t=5s

[2] See https://www.youtube.com/watch?v=nuxD54plCMA&t=21s

Please find the statement here

Nancy Calomarde (Córdoba, Argentina)

“Mi nombre es Nancy Calomarde. Soy Profesora Titular de Literatura Latinoamericana (full Time) en la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad Nacional de Córdoba (Argentina). Me especializo en estudios caribeños y dirijo un equipo de investigación centrado en el estudio de las territorialidades en la cultura latinoamericana más reciente que se localiza en el Centro de Investigaciones de la misma facultad. Actualmente, me encuentro dictando la materia de modo virtual, luego de haber ajustado la propuesta didáctica a las condiciones exigidas  por el contexto de pandemia y distanciamiento social. Las actividades de investigación se realizan de modo similar.

En mi universidad, desde el día 20 de marzo -fecha en que se dispuso la cuarentena obligatoria para todo el territorio nacional-, la clases pasaron de ser presenciales a virtuales así como también todas las demás actividades de la vida académica. Se supone que durante este año (2020) la presencialidad no será posible debido a que la universidad pública es extremadamente masiva y las clases presenciales se caracterizan por la numerosa presencia de estudiantes. Si bien el campus universitario es muy extenso y posee  una significativa cantidad de edificios,  la universidad como institución no podría garantizar  el distanciamiento obligatorio que exige el presente contexto. Por esa razón, se estima que las clases presenciales no volverán hasta el próximo año.

Apenas en las últimas semanas han comenzado a funcionar los consejos de gobierno, que hasta este momento lo había hecho a través de un comité de emergencia.

El impacto de este contexto tanto para profesores como para estudiantes ha sido enorme. En el caso de los profesores, han tenido que reconvertir, de un modo imprevisto, las propuestas de enseñanza presencial a virtual, lo que conlleva no solamente un cambio radical en las estrategias de enseñanza y en los modos de aprendizaje, sino también  una transformación sustantiva en el diseño curricular de las  asignaturas, en la elección de los materiales de lectura y en las formas de evaluación. Este cambio vertiginoso ha ocasionado significativas dificultades en el dictado de las materias. Por ejemplo, se han tenido que improvisar nuevos dispositivos y herramientas didácticas con las cuales la mayoría de los profesores no estaban familiarizados y con un modo de enseñanza para la cual no había sido organizada la propuesta de modo inicial. Además, cabe consignar que la mayoría de los profesores no contaba, en ese momento, con el entrenamiento específico para la implementación de una asignatura de modo virtual. A esto cabe agregar, los numerosos problemas de conectividad  con los que hubo que lidiar de modo inesperado: saturación de los sistemas, dispositivos inadecuados, y un contexto personal y familiar en el cual la mayoría de los miembros de la familia debieron reconvertirse al sistema de estudio-trabajo virtual. Por último, es preciso agregar que el contexto de la pandemia provocó también una aguda experiencia de crisis ocasionada, entre otras razones, por la necesidad de ocuparse de tareas domésticas o del cuidado de familiares, la pérdida de trabajo de sus familiares y las dificultades económicas.

En el caso de los estudiantes, se ha observado una importante deserción debido a las condiciones actuales. Muchos de ellos han tenido significativos problemas de conectividad que los alejaron de la posibilidad del acceso a las clases. Si bien, la universidad habilitó un sistema de becas, normativas flexibles y otros recursos, estos fueron algo tardíos al menos para resolver el dictado de materias cuatrimestrales dictadas en la primera etapa del año. Sin embargo, los estudiantes que han logrado permanecer en el sistema y reinventar su rol en el contexto presente, han podido desarrollar estrategias de estudio autónomo que se visibilizó en resultados aceptables.  Pese a ello, cabe consignar que los estudiantes han manifestado insistentemente sus dificultades personales, laborales, económicas para dar continuidad a su estudio. Hemos observado también problemas de  depresión y aislamiento excesivo en mucho de ellos. Creemos, como comunidad educativa, sin embargo, que en este segundo semestre tendremos mejores condiciones generales.

La digitalización resulta una herramienta fundamental para poder llevar adelante nuestras prácticas de enseñanza y aprendizaje. En verdad, la tecnología en su conjunto se convirtió en el medio exclusivo a través del cual es posible el vínculo con los estudiantes, los colegas y la comunidad académica en conjunto. Esto provocó profundos cambios en la experiencia de enseñanza y en las subjetividades. Tanto profesores como estudiantes,  han tenido que familiarizase con nuevas herramientas  como la elaboración de videos, materiales digitales diversos, audios, tareas virtuales, etc. Por ejemplo, las aulas virtuales de la universidad que estaban disponibles para todas las asignaturas, tenían escaso uso en general, y, de pronto, sus responsables han tenido que abocarse al manejo de esos espacios y al aprendizaje de nuevas técnicas. Significativamente, para estos aprendizajes tecnológicos resultaron de  gran apoyo los miembros más jóvenes de los equipos de cátedra, que contaban con un entrenamiento mayor en tales prácticas. Considero que a pesar de las condiciones adversas mediante las cuales se ha implementado esta nueva cultura digital en la vida universitaria, diversos aprendizajes, hábitos y competencias provenientes del mundo digital han venido para quedarse y podrían, en el futuro, convertirse en importantes soportes  para la enseñanza superior en un mundo que, considero,  sufrirá cambios radicales en los tiempos de la pospandemia.

El impacto de la crisis presente en mis expectativas del corto plazo han sido significativas. Por ejemplo, la mayor parte de las actividades de investigación que programaba realizar en Estados Unidos y Europa no han podido llevarse a cabo. Buena parte de los congresos y cursos que tenía previstos se han suspendido, tanto a nivel internacional como local. El dictado de clases se transformó en una tarea casi excluyente, que absorbió toda la energía productiva, habida cuenta las características que ya he detallado en párrafos anteriores. Espero, y trabajo para ello, que el presente- y el corto plazo- se modifiquen y sea posible retomar, con los cambios necesarios que han llegado para quedarse, la dinámica  de trabajo de investigación en todas sus formas, donde la tarea  sobre archivos y el trabajo- contacto con pares,  a través de los vínculos presenciales, afectivos, humanos pueda volver  a ser posible.

Asimismo, en el plano de la enseñanza, espero que muchas de las estrategias y prácticas que hemos improvisado en la pandemia se vuelvan dispositivos útiles y apropiados que contribuyan a mejorar la calidad de nuestras prácticas y democratizar, aún más, la universidad.”

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